Robots, chips y subidas del 400% desatan la nueva fiebre especulativa en China
El fabricante chino de robots humanoides pasó así de valer unos 9.000 millones de dólares antes del toque de campana a rondar los 50.000 millones al cierre.
Multiplicar por más de cinco el precio de una acción en unas horas no suele ser una forma demasiado discreta de estrenarse en Bolsa. Unitree Robotics lo hizo la pasada semana en Shanghái, donde salió a cotizar a 150,8 yuanes, llegó a dispararse un 629% y terminó su primera sesión con una subida del 460%. El fabricante chino de robots humanoides pasó así de valer unos 9.000 millones de dólares antes del toque de campana a rondar los 50.000 millones al cierre. Los inversores ya habían dejado claro antes de la apertura que querían entrar a cualquier precio. El tramo minorista recibió una demanda miles de veces superior a las acciones disponibles y la compañía recaudó unos 905 millones de dólares en una OPV que llegó al mercado justo cuando Pekín volvía a colocar la robótica en el centro de su política industrial. Unitree llevaba además días calentando el ambiente con “Superman”, un nuevo humanoide capaz de correr a más de 12 metros por segundo. Apenas tres semanas antes, CXMT había demostrado que el entusiasmo no se limitaba a los robots. El fabricante chino de memorias DRAM debutó el 27 de julio, subió un 466% en su primera sesión y llegó a alcanzar una valoración cercana a 488.000 millones de dólares después de captar 8.600 millones en la mayor OPV de semiconductores realizada nunca en China continental. Solo un 6,7% de sus acciones quedó inicialmente disponible para negociar y el resultado era bastante previsible, muchísimo dinero persiguiendo muy pocas acciones. Fiebre compradora Unitree y CXMT parecen casos extremos hasta que se mira lo que está ocurriendo alrededor. Las nuevas compañías de China continental acumulan este año una subida media del 279% en su primera sesión, según datos de Reuters, de modo que estrenos del 300%, 400% o incluso más empiezan a ser habituales.El dinero lleva tiempo buscando una historia a la que agarrarse. La vivienda, refugio tradicional del ahorro durante décadas, continúa atrapada en una larga crisis y los depósitos tampoco ofrecen demasiadas alegrías, mientras Pekín empuja cada vez con más fuerza hacia sectores que considera estratégicos. Robots, inteligencia artificial (IA) y semiconductores reúnen justo lo que ahora quiere el mercado chino, crecimiento, tecnología y respaldo político.EY señala que la infraestructura de IA, los semiconductores, la robótica y la fabricación avanzada están dominando cada vez más las nuevas salidas a Bolsa del país asiático, apoyadas además por reformas que permiten acceder al mercado a compañías tecnológicas que todavía no han alcanzado plenamente la rentabilidad. La fiebre, sin embargo, tiene una diferencia importante respecto a una “acción meme” clásica. Unitree no es GameStop ni CXMT es AMC. Detrás de ambas hay negocios reales, tecnología real y un mercado que puede crecer muchísimo durante los próximos años. Unitree ya gana dinero, ha vendido miles de humanoides y robots de cuatro patas y cuenta además con inversores como Tencent, Alibaba y DeepSeek. El negocio despega Goldman Sachs calcula que el mercado mundial de humanoides podría alcanzar los 38.000 millones de dólares en 2035, frente a los apenas 6.000 millones que manejaba anteriormente, después de comprobar que los costes de fabricación están cayendo mucho más deprisa y que la IA está acelerando el aprendizaje de estas máquinas. Su escenario contempla 1,4 millones de unidades vendidas en 2035. China parte además con ventaja en la parte más física de la carrera. Goldman estimaba recientemente entre 10.000 y 15.000 humanoides ya desplegados en el país a cierre de 2025, frente a apenas unos cientos en Estados Unidos y Corea, y más de 12.000 unidades enviadas por fabricantes chinos frente a unas 450 estadounidenses. Y cuantos más robots trabajan, más datos generan y más rápido pueden mejorar en un sector donde conseguir información del mundo físico continúa siendo uno de los grandes cuellos de botella. A su vez, Morgan Stanley calcula que China podría tener alrededor de 1,5 millones de humanoides en uso en 2030, 7,4 millones en 2035 y cerca de 59 millones en 2050. Sensores, motores, sistemas de visión y reductores aparecen entre las piezas donde la firma ve más oportunidades a medida que esa cadena de suministro crezca. Unitree llegó a cotizar tras su estreno a unas 857 veces los beneficios esperados para 2026, una valoración que ya descuenta buena parte de ese futuro. Su fundador, Wang Xingxing, sostiene que la industria se acerca a un “momento ChatGPT”, pero él mismo reconoce que el salto que permita a un robot enfrentarse con soltura a tareas completamente nuevas podría tardar entre dos y diez años. Mientras tanto, la cola para salir a Bolsa sigue creciendo. Deep Robotics ya ha iniciado el proceso para cotizar en Shanghái, la división de robótica de Chery estudia su propia salida y decenas de fabricantes chinos compiten por hacerse un hueco en humanoides, automatización y sistemas de IA física. Pekín quería capital para fabricar sus próximos campeones tecnológicos y la Bolsa se lo está dando deprisa.
Fuente original:
Leer el artículo completo en 20minutos - Economía