Economía

Houngbo, principal rival de Yolanda Díaz para dirigir la OIT: por qué el togolés tiene más opciones y qué papel jugará Trump

Houngbo, principal rival de Yolanda Díaz para dirigir la OIT: por qué el togolés tiene más opciones y qué papel jugará Trump

Mientras la ministra española propone una especie de Carta Global de Derechos Laborales, su rival intenta ganarse el apoyo de Donald Trump.

Dentro del sistema de las Naciones Unidas, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es el organismo especializado en los asuntos relativos al trabajo y las relaciones laborales. Fue fundada el 11 de abril de 1919, para expandir los derechos de los trabajadores, pero también para atenuar las causas de las revoluciones obreras que sacudieron a muchos países en el inicio del siglo XX.La OIT está integrada por 187 estados y tiene su sede central se encuentra en Ginebra (Suiza). La Conferencia Internacional del Trabajo es su órgano superior, que se reúne anualmente, en junio. En 1969, la OIT recibió el Premio Nobel de la Paz.En julio pasado, el Gobierno español acordó presentar la candidatura de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, para optar a la dirección general de la OIT. La elección será en noviembre y todo indica que el principal rival de Díaz será Gilbert F. Houngbo, actual máximo responsable de la OIT que se presenta a la reelección para un segundo mandato. El tercer candidato a dirigir la entidad es el exministro peruano de Relaciones Exteriores Javier González-Olaechea, que presentó su candidatura a pocas horas de expirar el plazo.Houngbo, media vida en el sistema de la ONUHoungbo fue elegido como undécimo director general de la OIT por el Consejo de Administración de la organización en marzo de 2022, para un mandato de cinco años. Tomó posesión de su cargo en octubre de 2022.Nació en Togo en 1961, está casado y es padre de tres hijos. Después de obtener un título universitario superior en gestión de empresas por la Universidad de Lomé (Togo), Houngbo se graduó en contabilidad y finanzas por la Universidad de Québec en Trois-Rivières (Canadá). Es miembro del Instituto Canadiense de Contadores Públicos.En 1986, se incorporó a la consultoría Pricewaterhouse en Canadá, donde trabajó hasta 1993. Entre 1994 y 1996, fue director de finanzas en el Banco Internacional de Mali, antes de incorporarse al Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD). Allí, Houngbo ocupó diversos cargos, como jefe de gestión de informes financieros y administración de fondos fiduciarios, controlador y director de finanzas y administración, jefe de gabinete, y subsecretario general y director regional del PNUD para África.En 2008, fue nombrado primer ministro de Togo, cargo que ocupó hasta 2012. Llegó entonces su primer contacto con la OIT. En 2013, Houngbo fue nombrado director general adjunto de programas exteriores y alianzas de Organización Internacional del Trabajo.En 2017, fue elegido sexto presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), cargo para el que fue reelegido en 2021. Houngbo preside el Consejo de Administración del Instituto de Gobernanza de Recursos Naturales (NRGI) y es miembro del Consejo de Administración del Centro Internacional de Agricultura Biosalina (ICBA).Cuando en marzo de 2022 fue elegido director general de la OIT, se convirtió en el primer africano en ocupar el cargo. El próximo 16 de noviembre, la OIT elige a su director general, para un mandato que comenzará en 2027, y Houngbo quiere seguir.La batalla por los 56 votos del Consejo de AdministraciónSon miembros de este organismo 187 países, pero el director general lo elige el Consejo de Administración. Son 56 miembros con voto: 28 representantes gubernamentales, 14 representantes de los trabajadores y 14 representantes de los empresarios.A la hora de pronosticar el resultado de la elección, todo indica que Díaz tendrá de su lado al bloque sindical. Su perfil encaja bien con el sector de trabajadores de la OIT y, en España, CCOO ya ha expresado públicamente su respaldo. Es la gran baza de la aún ministra de Trabajo española: derechos laborales universales, negociación colectiva, trabajo decente y fortalecimiento del multilateralismo.Al formalizar su candidatura, Díaz expresó su intención de redactar un catálogo de derechos laborales mínimos y universales, una especie de Carta Global de Derechos Laborales. Sus estándares mínimos deberían ser aplicados por los Estados miembros de la OIT.Houngbo está muy lejos de esas posiciones. Más bien el contrario, para ganarse el apoyo de Estados Unidos y de Donald Trump estaría asumiendo algunos de sus postulados, mucho más liberales. Por esa misma razón, el de Togo podría tener buena parte de los 14 votos de los empresarios representados en el Consejo de Administración de la OIT.Para hacerse con los votos de Washington, Houngbo habría ofrecido, entre otras cosas, la posibilidad de colocar a un estadounidense como director general adjunto, según documentación diplomática conocida por El País. EEUU fue el principal financiador histórico de la OIT, pero actualmente mantiene una deuda de unos 300 millones de dólares, aproximadamente el 70% de las cantidades pendientes de cobro por la organización.El impago estadounidense ha llevado a la organización a una situación financiera muy complicada y está planteando recortes de unos 120 empleos dentro de su estructura. Como director actual, Houngbo es corresponsable de ese escenario económico y eso juega en su contra. Sin embargo, el togolés estaría intentando convertir una debilidad en una alianza política con Trump.El actual director general tiene a priori el apoyo del continente africano. Según Reuters, diplomáticos europeos consideran que Díaz podría obtener mucho apoyo europeo, pero algunos países podrían no querer enfrentarse al bloque africano apoyando a un candidato que pretende sustituir a Houngbo.Podría pensarse que la vicepresidenta española recibirá muchos apoyos de las delegaciones europeas, pero hay que ponerlo en contexto. Ella es la ministra de Trabajo de un país situado a la izquierda del tablero político en una Europa cada vez más escorada a la derecha. Aunque Díaz puede presumir de que España ha ratificado 141 convenios, la cifra más elevada entre los países miembros.
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