Antonelli entra en la historia del Madring en un día de tensión entre Alonso y Sainz
El italiano conquistó el primer Gran Premio de España en el circuito madrileño, en una carrera en la que los dos españoles protagonizaron un encontronazo sobre la pista.
De Gilles Villeneuve a Kimi Antonelli. Del Jarama al Madring. De 1981 a 2026. Cuarenta y cinco años después, la Fórmula 1 regresó a Madrid. Y lo hizo por todo lo alto, con un espectacular Gran Premio de España en el que el líder del Mundial hizo historia, al conseguir la primera victoria, y con la única nota negativa de ver a Fernando Alonso y Carlos Sainz muy lejos del lugar que por talento les corresponde en la parrilla y dejando un tenso enfrentamiento en pista.Había sobreaviso con la acción en el trazado madrileño, después de varios accidentes en los libres y una bandera roja. Sin olvidarlos de la colisión múltiple de este sábado en la carrera de F3. Pero las primeras 57 vueltas de vida del Madring transcurrieron con pocos sobresaltos más allá de una salida 'movidita', el encontronazo entre los dos pilotos locales y el abandono de Hamilton tras impactar con el muro.Los semáforos se apagaron por primera vez en el Madring para ver a Sainz recuperar las tres posiciones que había perdido por impedir a Bottas en la clasificación, dejando por el camino hasta a Alonso y un toque con Yuki Tsunoda que dañó su Williams pero no le impidió seguir ni acabó con sanción. Al mismo tiempo, en la parte de arriba, Antonelli se tiraba con todo para tratar de pasar a Norris en la salida, una de las pocas –por no decir la única– oportunidades que iba a tener en un circuito sin puntos de adelantamiento. Pero el actual campeón, pese a no salir del todo bien, cerró bien al italiano.Entonces, el caos amenazó con conquistar el asfalto: Kimi se fue largo en dos chicanes y estuvieron a punto de tocarse Verstappen y Hamilton, tras un atrevido adelantamiento por el interior del neerlandés, obligado –pese a su enfado– a devolverle la posición al de Ferrari justo después. Pero eso fue todo. Mad Max no tardó en volver a pasar al inglés, cuya carrera acabó en un abrir y cerrar de ojos: a los pocos giros, impactó con el muro y se quedó sin frenos, volviendo al garaje para decir adiós al Madring tras apenas cinco vueltas.Antes de que nadie asimilase el abandono del siete veces campeón del mundo, la atención volvió a Alonso y Sainz. En la pelea por la decimoséptima plaza, el madrileño impidió el paso al asturiano, que trataba de pasarle por el interior, y sus monoplazas se tocaron, dejando un rastro de piezas sobre la pista. El cabreo del asturiano fue monumental. "Me ha empujado contra el muro", se quejó por radio. Esta vez, sí hubo consecuencias para el de Williams: sanción de cinco segundos.El punto de inflexión de la carrera llegó a las dos vueltas. Muy pronto. Y dejó claro quién tiene la suerte del campeón esta temporada. Cuando Norris dominaba con claridad, ya abriendo brecha con sus perseguidores, un Virtual Safety Car por el abandono de Stroll hundió su carrera. Y es que el británico entró a boxes justo cuando se retiraba y, encima, tuvo una parda malísima; antes, había entrado ya Antonelli. Así que Leclerc se encontró con un liderato que apenas pudo mantener al decidir no parar. Era cuestión de tiempo que Kimi se pusiese primero. El momento llegó en la vuelta 49, solo tres después de que Sainz acabase su carrera en el garaje, cuando las gomas del '16' ya no aguantaron más y tuvo que parar.La única emoción que tuvieron las vueltas finales a partir de entonces fue la intentona de Norris de alcanzar a Verstappen para, al menos, conformarse con ser segundo. Pero le fue imposible. El neerlandés no cometió ningún error y cruzó la bandera de cuadros detrás de un Antonelli que siempre formará parte de la historia del Madring.
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