Los policías denuncian su "situación límite y de colapso absoluto" en Ceuta tras el infarto sufrido por una agente que está en la UCI
El sindicato UFP denuncia jornadas de trabajo de más de 15 horas y que hay inmigrantes armados "con machetes e incluso pistolas de perdigones".
La Unión Federal de Policía (UFP) en Ceuta ha exigido "de manera urgente" la intervención del Gobierno ante "la situación límite y el colapso absoluto" que están sufriendo los agentes de la Policía Nacional, tras el infarto sufrido por una agente destinada en la ciudad autónoma. "La presión y la sobrecarga extrema de trabajo tienen consecuencias dramáticas. Una compañera de la escala básica, de entre 45 y 50 años, ha sufrido un infarto, presuntamente a causa del brutal nivel de estrés y presión al que están sometidos los agentes, encontrándose actualmente ingresada en la UCI", expone la UFP en un comunicado.El sindicato policial expresa que la situación en Ceuta "no es una simple crisis migratoria, sino una auténtica invasión que ha desbordado por completo nuestra capacidad operativa debido a la inacción institucional y a la flagrante falta de efectivos".Según sus cálculos, en la ciudad autónoma hay "entre 15.000 y 20.000 inmigrantes irregulares", muy por encima de las cifras barajadas por el Gobierno, y advierte que los agentes se están enfrentando a verdaderos problemas de delincuencia, ya que algunos inmigrantes van armados: "Se están enfrentando a delincuentes que portan palos, facas, machetes e incluso pistolas de perdigones. El nivel de agresividad es tal que ya se están produciendo ataques directos contra militares, policías y guardias civiles". Y pone como ejemplo "la detención de un individuo armado con un machete de grandes dimensiones sobre el que pesaban nueve señalamientos en vigor" y que estaba buscado por la Interpol."Intervenir en estas condiciones, sin la superioridad numérica necesaria frente a turbas armadas y reyertas numerosas, está poniendo en riesgo crítico la vida de nuestros policías. Si no se nos dota del personal suficiente para actuar con garantías de seguridad, vamos a sufrir una desgracia irreparable", subraya.Al respecto, denuncia las "condiciones laborales draconianas" que soportan los policías: "Nuestros compañeros soportan jornadas maratonianas que comienzan a las 08:00 de la mañana y finalizan en muchas ocasiones a las 23:30 de la noche. En turnos de más de 15 horas para poder tramitar el inasumible volumen de expedientes de asilo, apenas disponen de dos horas para comer, un tiempo que en muchas ocasiones ni siquiera se respeta, habiendo días en los que los agentes no han podido ni parar para alimentarse en condiciones. Todo ello bajo el estrés y la continua presión a la que están sometidos".Asimismo, denuncia que los agentes a los que se les suspendieron las vacaciones en agosto, tampoco han podido disfrutarlas en septiembre, como les habían prometido: "Mientras el presidente del Gobierno defiende públicamente su derecho inalienable a disfrutar de sus vacaciones, a los policías destinados en las oficinas de Asilo en Ceuta se les ha prohibido estrictamente coger sus vacaciones de verano. Tras prometerles que podrían disfrutar de su descanso en el mes de septiembre, ahora la Administración ha vuelto a denegarles este derecho fundamental".
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