Renfe revisará cada tres o cuatro días los nuevos trenes de Talgo para identificar posibles defectos
Estas revisiones se realizarán cada 5.000 kilómetros.
Renfe mantuvo este viernes una reunión con representantes del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf), en la que se comprometió a realizar revisiones cada tres o cuatro días de los trenes S106, después de que se hayan identificado nuevas marcas en los 'bogies' de los trenes de esta serie de convoyes.En concreto, según la empresa ferroviaria, los controles pasarán a realizarse cada 5.000 kilómetros, lo que supone revisiones aproximadamente cada tres o cuatro días.Renfe explicó que ha intensificado los controles preventivos mediante inspecciones con partículas magnéticas, una técnica que permite detectar posibles discontinuidades en fases muy tempranas. Tras los últimos hallazgos, la frecuencia de las inspecciones se ha duplicado y pasa de realizarse cada 10.000 kilómetros a efectuarse cada 5.000 kilómetros, aproximadamente dos veces por semana.Las conclusiones obtenidas indican que, incluso en las condiciones de infraestructura más exigentes analizadas, una fisura visible necesitaría recorrer aproximadamente 38.000 kilómetros para alcanzar una dimensión potencialmente peligrosa. Además, Renfe aplica criterios preventivos basados en el esfuerzo acumulado por cada 'bogie' y como resultado, se retiraron hace meses preventivamente del servicio alrededor de 16 'bogies'.Renfe considera que con estas medidas la seguridad está garantizada, pero aun así planteó nuevas iniciativas destinadas a reforzar los mecanismos de control y seguimiento para mejorar así la detección y especialmente para reforzar de forma muy sustancial la prevención. Así, la compañía facilitará a los sindicatos toda la documentación técnica disponible, incluidos los estudios elaborados por Renfe, Talgo y tres entidades universitarias independientes.Se incrementará la frecuencia de las inspecciones destinadas a la detección temprana de posibles indicaciones, que pasarán a realizarse cada 5.000 kilómetros, lo que supone controles aproximadamente cada tres o cuatro días.Elevarán el nivel de exigenciaRenfe elevará el nivel de exigencia preventivo de los criterios aplicados al seguimiento de los 'bogies' según los criterios que se consensúen con la representación social, una medida que conllevará la retirada adicional de material y la paralización de más trenes para reforzar aún más los márgenes de seguridad establecidos. De manera inmediata, realizará nuevamente un ensayo de partículas magnéticas en la totalidad de los 'bogies' de la serie, una actuación que permite detectar posibles discontinuidades en fases muy tempranas.Con el fin de reforzar la transparencia y el seguimiento técnico de la situación, Renfe facilitará toda la información remitida a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y mantendrá un grupo de trabajo permanente con el organismo.Asimismo, se implantará un sistema adicional de detección capaz de monitorizar deformaciones en tiempo real sobre los 'bogies', una solución aplicada con éxito en los trenes japoneses de alta velocidad Shinkanse ante un problema similar ocurrido en 2017.Se instrumentará de forma integral una composición en servicio para realizar mediciones continuas de esfuerzos mediante técnicas extensométricas, lo que permitirá disponer de información permanente sobre el comportamiento de los 'bogies' durante la explotación comercial.Proceso de transformaciónPor otro lado, Renfe continuará acelerando el proceso de transformación de los trenes S106 de ancho fijo en trenes de rodadura desplazable e impulsará la adquisición de nuevos 'bogies' de ancho fijo con el objetivo de sustituir progresivamente los actuales y reforzar la fiabilidad de la flota. Igualmente, va a analizar la aplicación de un refuerzo al 'bogie' que permitiría alargar su vida útil y que podría tener aplicación en el corto plazo.Renfe también ha trasladado a Semaf que ya ha contratado con Talgo la transformación de la totalidad de los trenes S106 de ancho fijo en trenes de rodadura desplazable. Esta actuación permitirá sustituir los actuales 'bogies' por un nuevo modelo de mayor robustez y constituye la solución definitiva para esta situación.Paralelamente, la compañía mantiene su exigencia a Talgo para que intensifique los análisis técnicos, determine el origen de las incidencias detectadas y complete cuanto antes una respuesta definitiva.
Fuente original:
Leer el artículo completo en 20minutos - Nacional