La maternidad sí tiene fecha
El negocio reproductivo se vende como avance feminista, pero lo que hay que descongelar es la conciliación de las empresas.
Lo de que la Federación de Fútbol financie a las jugadoras la congelación de óvulos me parece una machistada histórica. Ana Peleteiro, que ha demostrado que maternidad y Olimpiadas pueden ir en la misma frase, tiene toda la razón: más que promover el retraso de la maternidad hay que hacerla compatible con el trabajo. Alexia Putellas ve difícil encajar un hijo con un Mundial, pero si eres futbolista de élite al menos tienes una ventaja frente al común de los mortales: no estás currando solo para pagar a otra persona que va a recoger a tu hijo a la guarde porque tú tienes que seguir delante del ordenador. La conciliación es un chiste, pero nada de protestar. A ver si van a pensar que tu familia es la prioridad y no el trabajo.Que sí, los niños también tienen padres que los vayan a buscar, pero los tíos lo tenemos mucho más fácil. No voy de aliado, es que se espera que la renuncia sea menor. Los datos cuentan que solo el 16,5% de reducciones de jornada para cuidar son de hombres. Además, hay una realidad biológica que cualquiera con hijos corrobora, pero que al feminismo hegemónico le gusta tan poco como que un tío escriba su opinión sobre este tema: un bebé reclama mucho más a la madre que al padre. La carga física y psicológica no se reparte simétricamente.Y hay otra realidad biológica que no le gusta al capitalismo: la maternidad sí tiene fecha. Sí, puedes pagar para tener hijos a los 47 tras haber estado centradísimo en tu trabajo, pero tiene consecuencias. Para empezar, las noches en vela por los cólicos del lactante no se llevan igual a la edad del retinol (doy fe, tuve el primero a los cuarenta). Cada etapa sí tiene su momento. La de tener hijos la hemos retrasado y ahora a los abuelos les toca ayudarnos a cambiar pañales cuando deberíamos estar cuidándoles a ellos. Y a saber si llegamos a conocer a nuestros nietos…El negocio reproductivo (todo es previo pagazo) se vende como avance en la libertad feminista. ¡Es todo lo contrario! Va de que renuncies a ser madre cuando toca para que lo seas cuando a tu empresa le va bien. Además, el mensaje con el que se vende es, cuando menos, opaco. No se habla mucho del megatratamiento hormonal que conlleva ni de que el éxito varía mogollón en función de la edad. Cada clínica cuenta los datos a su manera, pero la mayoría coincide en que a partir de los 40 la probabilidad de parto puede disminuir hasta el 10%. Y entonces toca volver a pagar para ir a por la ovodonación.En cualquier caso, el debate parece que habla de tener hijos como si el problema fuera el momento del embarazo. En realidad, eso es lo más fácil. Lo complicado son los años que vienen después. Si un trabajo te está diciendo que retrases la maternidad, no esperes que te apoye luego en la crianza. Y eso sí que es como jugar un Mundial. El gol no hay que colárselo al equipo de la reproducción asistida. Hay que marcarlo en la portería de la conciliación
Fuente original:
Leer el artículo completo en 20minutos - Nacional