Marlaska califica la inseguridad que sufren los ceutíes como "subjetiva"
El ministro del Interior asegura que las autoridades trabajan para mantener el orden público.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido este martes en Ceuta la incertidumbre de la población tras la entrada masiva de migrantes de finales de julio. "Entendemos perfectamente ese sentimiento de inseguridad subjetiva, consecuencia de lo vivido", ha señalado el ministro a su llegada a la sede de la Delegación del Gobierno, después de visitar el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) situado junto a la aduana fronteriza del Tarajal.Marlaska ha hecho referencia así a la inseguridad subjetiva, que es el miedo, la preocupación o la sensación de vulnerabilidad que siente una persona ante el peligro, a pesar de que no siempre coincide con las estadísticas reales de criminalidad. Además, ha insistido en que el objetivo es "poder revertir pronto esa sensación de inseguridad subjetiva, garantizar la seguridad de las fronteras y también la seguridad de los ceutíes"."El orden público es una preocupación máxima", ha señalado el ministro, que ha destacado la empatía de los ceutíes ante la situación que atraviesa la ciudad autónoma. En este sentido, ha subrayado que la intención del Gobierno es que la crisis "acabe lo antes posible" dotando a Ceuta de todos los medios necesarios.Asimismo, ha avanzado que la evolución será "muy favorable día a día", por lo que considera que, en principio, no será necesario renovar el mando único, cuya vigencia está prevista hasta el 31 de diciembre. El ministro también ha expresado su "solidaridad" con los periodistas que han sufrido agresiones durante la crisis, unos hechos que ha calificado de "comportamientos absolutamente irracionales que desdibujan el ejercicio del derecho libre a la información".Más de 1.100 migrantes identificadosMarlaska ha destacado la "complejidad" del proceso de triaje de los migrantes que accedieron a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio y ha detallado que ya se ha completado el de 1.120 personas. Según ha explicado, el procedimiento incluye un reconocimiento sanitario, la identificación, la detección de posibles situaciones de vulnerabilidad o trata y la tramitación de solicitudes de asilo.El CATE del Tarajal, cuya apertura estaba prevista antes de la entrada masiva, tiene capacidad para 400 personas y cuenta actualmente con 15 líneas de trabajo, ampliables a 20. A ellas se suman otras seis en la frontera y cuatro en la Jefatura Superior de la Policía Nacional. En estas labores participan 78 agentes y 11 trabajadores de la Oficina de Asilo y Refugio.Marlaska ha defendido que el proceso, necesario para las repatriaciones, responde a las exigencias de la Unión Europea y ofrece garantías tanto a los migrantes como a las autoridades. "No habrá ningún atajo de ilegalidad", ha afirmado.Por último, el ministro ha señalado que se han solicitado 32 millones de euros a la Unión Europea para mejorar las infraestructuras fronterizas, incluida la ampliación del espigón y la incorporación de medios tecnológicos. También ha anunciado la previsión de construir dos CATE permanentes, uno en Ceuta y otro en Melilla, con capacidad para 800 personas cada uno.
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