El Gobierno contempla cerrar 4 reactores solo en 2030 tras la prórroga de Almaraz pero descarta "una gran afección" eléctrica
El número 2 de Aagesen subraya en el Congreso la situación "excepcional" de la central cacereña para cerrar la puerta a que su prórroga se extienda a todo el parque nuclear como le han insistido Junts o PNV.
Tras autorizar el mes pasado la prórroga de los dos reactores de la central nuclear de Almaraz, para que sigan funcionando hasta junio de 2030, e insistir en no tocar el calendario de cierre de ninguna otra central, el Gobierno se abre a un escenario en el que cuatro reactores —los de Almaraz, el de Ascó y Cofrentes— cerrarán en la segunda mitad de 2030, restando de golpe la capacidad de generar 4.000 MW de electricidad. Ante esta situación, el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, ha descartado que este ensayo de apagón nuclear vaya a tener una "gran afectación" en la seguridad del suministro eléctrico."En un calendario de cierre siempre va a haber un solapamiento entre cierre y desmantelamiento y no anticipamos que pueda haber una gran afectación", ha señalado este martes el número dos de la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, durante una comparecencia en la comisión del Congreso que investiga el apagón, en la que prácticamente todos los grupos le han preguntado o pedido aplicar a otras centrales nucleares la prórroga recién concedida a Almaraz, en particular socios de investidura como Junts o el PNV, o, dentro del Gobierno, Sumar, que le ha insistido en el motivo para autorizar la prórroga.Frente a esta tranquilidad, en el relato que se hace en el Gobierno sobre la negociación en 2019 del calendario de cierre progresivo de las centrales nucleares, la coincidencia de cierres y procesos de desmantelamiento y la incapacidad de Enresa de atenderlos todos al mismo tiempo fue un elemento clave que sirvió, por una parte, para 'convencer' a propietarias de centrales que querían cerrar de golpe en ese momento y también al Ministerio para la Transición Ecológica para alargar el cierre nuclear hasta 2035.Cierre de cuatro reactores entre junio y noviembre de 2030Incluso grupos en contra de extender la vida útil de los reactores como Bildu han sacado la cuestión nuclear, en concreto en relación a la situación que se creará en la segunda mitad de 2030, cuando al cierre el 8 de junio de los dos reactores de Almaraz se sumará la clausura de otros dos, el de Ascó I -previsto el 2 de octubre- y Cofrentes -el 30 de noviembre-, prevista en el calendario de cierre que el Gobierno insiste en no seguir modificando tras haber dado dos y tres años más a la central extremeña. Esta coincidencia de cierres hará que en solo cinco meses cierren cuatro de los siete reactores que forman actualmente el parque nuclear actual, restando solo en ese año 4.000 MW de generación eléctrica.Sin embargo, Groizard no ha mostrado una gran preocupación por este hecho y ha recordado que Enresa todavía está trabajando en el desmantelamiento de la central de Garoña, porque es un proceso largo -de 10 a 15 años- que coincidirá con otras instalaciones. Además, ha confiado en que en los próximos años continúe el despliegue de renovables y de otras tecnologías para suplir esa falta de electricidad de origen nuclear. También en Cataluña, donde ha tenido un intercambio especialmente intenso con la portavoz de Junts Pilar Calvo, que le ha afeado que con el Govern de Salvador Illa ha disminuido la instalación de plantas y de autoconsumo y le ha insistido en la "dependencia" eléctrica de Cataluña de las centrales de Ascó y Valdellós."La sensación que tenemos es que en cuestión de meses daremos un salto exponencial en almacenamiento con baterías y tenemos que trabajar a largo plazo en otro tipo [de almacenamiento], como son los bombeos [hidráulicos]. Hemos autorizado recientemente uno de Repsol en Cantabria y distintos bombeos en distintas partes del país", ha enumerado Groizard, que han insistido en que distintas estimaciones apuntan a un "impacto limitado" en el cumplimiento de la estrategica energética del Gobierno, descrita en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).Tal y como señaló Aagesen la semana pasada ante el Pleno del Congreso, Groizard ha reiterado que la prórroga de Almaraz es una decisión excepcional que no se extenderá al resto del parque nuclear. "Entendemos que no tiene por qué ser un procedimiento para todas las centrales", ha dicho sobre la prórroga de Almaraz, "puntual" y "acotada" solo a esta central.Además, Groizard ha añadido que en el caso de la central extremeña se daba una "situación algo excepcional con respecto a las demás", debido a que, como es habitual en España, la última autorización que en 2020 obtuvo Almaraz para operar fue durante 10 años, el plazo que se suele expedir a todas, pero dado que ya se había pactado el cierre escalonado, sus propietarias solo pidieron seguir funcionando sus dos reactores siete y ocho años respectivamente, de modo que en este caso no era necesario ampliar el almacenamiento de residuos nucleares o "alterar costes".Los 20-30 meses que se tardará en normalizar OrmuzAdemás, ha explicado la justificación de su decisión de prorrogar, en pleno agosto, la vida útil de Almaraz, relacionada con la incertidumbre energética por la crisis en Oriente Próximo, que este martes ha vuelto a ser cuestionado por el hermano pequeño de la coalición de Gobierno, por Sumar, contrario a la prórroga. Su portavoz, Eloi Badía, ha recordado que tanto Aagesen como el presidente, Pedro Sánchez, pidieron hace años "no usar la guerra de Ucrania" para modificar el calendario nuclear pero ahora sí. "¿En qué se diferencia?", ha preguntado.Groizard ha respondido que la extensión de Almaraz coincide con los entre 20 y 30 meses que calcula la Agencia Internacional de la Energía en que se normalizará la situación una vez que se reabra totalmente el Estrecho de Ormuz y se recuperen las instalaciones energéticas de la zona y el precio del gas regrese a las previsiones de principios de año. "Esta crisis va a tener una duración de meses o pocos años, 20-30 meses y ese es el periodo de esta ampliación puntual".En relación con el apagón, el secretario de Estado de Energía ha disminuido las capacidades de las centrales nucleares para haber podido evitarlo o evitar que pueda volver a suceder. "No amortiguan oscilaciones, no son especialmente buenas en el control dinámico de tensión y, de hecho, no se han habilitado para seguir consigna y han pedido una exención parcial en las prestaciones básicas del PO 7.4".
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