Realidades LGTBIQ+ y aceptación corporal
El problema aparece cuando sentimos que necesitamos parecernos a un modelo concreto para merecer deseo, amor o reconocimiento.
Hay cuerpos que aparecen constantemente en las redes sociales y otros que apenas encuentran espacio. También dentro de la comunidad LGTBIQ+ existen cánones de belleza que pueden llegar a sentirse tan exigentes como los que impone la sociedad en general.En el caso de los hombres gays, por ejemplo, durante años la cultura visual ha asociado el atractivo con determinados cuerpos: jóvenes, musculados, delgados y sin demasiadas imperfecciones. Entre las mujeres lesbianas también existen expectativas sobre cómo debe ser el cuerpo, la ropa o incluso la manera de comportarse. Y las personas trans y no binarias pueden enfrentarse, además, a una presión específica relacionada con la apariencia y con la necesidad de ser reconocidas socialmente de una determinada manera.Las aplicaciones de citas y las redes sociales han intensificado esta exposición. Una fotografía puede convertirse en una especie de tarjeta de presentación y determinados cuerpos acumulan más atención que otros. El problema no es querer sentirse atractivo ni cuidar la propia imagen. El problema aparece cuando sentimos que necesitamos parecernos a un modelo concreto para merecer deseo, amor o reconocimiento.También resulta importante ampliar las imágenes que vemos. Cuerpos gordos, mayores, racializados, discapacitados, con cicatrices, con diferentes expresiones de género o alejados de los cánones tradicionales también forman parte de la realidad LGTBIQ+.La diversidad corporal no debería ser una excepción que celebramos de vez en cuando, sino una parte normal de cómo contamos y representamos nuestras vidas.Porque no hay un único cuerpo LGTBIQ+. Hay tantos como personas. Y quizá el verdadero avance consista en dejar de preguntarnos qué aspecto debería tener un cuerpo para ser deseable y empezar a preguntarnos por qué hemos aprendido a desear unos cuerpos mucho más que otros.
Fuente original:
Leer el artículo completo en 20minutos - Nacional